Archivo mensual: julio 2013

Apropiación

Llegar a Catamayo. Cruzar  la plaza central. Observar una gran aglomeración de personas. Ver algunos cuadros de pintura. Acercarte. Quedarte 30 minutos. Disfrutar a plenitud esos 1800 segundos.

Lo mejor de todo, es darte cuenta de que no eres la única persona que disfruta de aquel ambiente. Pero no es la exposición de cuadros, ni  las canciones que están sonando, ni del agradable clima, ni del atardecer. No, disfrutas de aquel intercambio social. Como dice Jane Jacobs en ‘El espacio público, ciudad y ciudadanía’, la mercadería más importante que se intercambia en una ciudad es la conversación, la información cara a cara, la murmuración.

Y el sábado 13 de julio, habitantes y turistas estábamos haciendo ciudadanía; compartiendo momentos agradables en el II Festival de Artes Catamayo 2013.  Hay que destacar que actividades de este tipo son escasas en la ciudad. Lo bacán de este festival es que fue al aire libre, como ya lo mencioné el escenario fue la Plaza Central. De ésta, puedo decir muchas cosas; pero sólo me limito a decir esto: Me encanta, pero no por el diseño, ni nada de eso. Me encanta, porque desde que se regeneró, los habitantes de la ciudad se apropiaron de ésta. No importa el día, ni la hora. Siempre está llena de gente.

Con el festival antes mencionado fue tan notorio esto. Felicito a las autoridades municipales que junto a Miguel Tinizaray organizaron tal evento.

Aquí, les comparto algunas fotografías de lo que pasó aquella tarde.

Foto1937

Los organizadores: el Alcalde y Miguel Tinizaray.

Foto1941

Obras de Miguel Tinizaray.

Foto1943

Ciudadanos observando las pinturas.

Foto1946

Obra de Espartaco Abrigo.

Foto1949

Marlon Chiriboga pintando un lienzo de 4,35 x 2,10 metros.
En éste él muestra el rechazo a la falta de siembra de cultura en el cantón.

Foto1950

Foto1951

Los cantantes.

Foto1961

Foto1969 2

Foto1965

Mi cuadro favorito. Autorretrato Miguel Tinizaray.

Y así estaba el cielo aquella tarde.

Y así estaba el cielo aquella tarde.

Otra del cielo.

Otra del cielo.

Monumento en la plaza central.

Monumento en la plaza central.

Foto1971

Foto1972

Por último, un vídeo.

Anuncios

Constitución de ciudad

Artículo escrito por: Por JORGE GIRALDO RAMÍREZPublicado en: El Colombiano

Es bien conocida la distinción clásica que hizo Ferdinand Lasalle hace siglo y medio sobre la constitución política de un país entre la real y la de papel.

Las ciudades también tienen sus constituciones. Tenemos los planes de desarrollo que se socializan en los medios públicos y privados, en costosos impresos, se revisan y monitorean en los concejos, los proyectos ciudadanos –donde los hay– y las rituales rendiciones de cuentas.

Pero también existe la constitución real en una ciudad y buena parte de ella se juega en el Plan de Ordenamiento Territorial, el famoso POT de la jerga técnica y administrativa.

¿Por qué es posible que un vecindario termine rodeado de bares y discotecas? ¿En virtud de qué es posible que a un barrio residencial le claven un casino en medio?

¿Por qué una zona de montaña, sin vías ni andenes, puede acabar sembrada de torres de 20 pisos? ¿Cuál es la razón para que hospitales y centros educativos puedan cercarse con lugares de diversión?

¿Por qué te pueden meter un puente por la ventana de la sala de tu apartamento en el cuarto piso?

Buena parte de las explicaciones están en el POT.

Y el POT no se ve en las campañas electorales, ni en los planes de desarrollo, ni siquiera en los informes de gestión pública o en los análisis de la calidad de vida. No se ve.

El POT es el sustrato, es la constitución. Lo demás son las vestimentas, el modo de hacer las cosas. En los POT aparecen los verdaderos factores de poder.

¿Por qué les interesa la administración pública a los constructores, empresarios del juego y la diversión, propietarios y especuladores de la tierra urbana? Por el POT. De eso saben y ahí meten la mano, lo demás son fruslerías.

Ahí está gran parte de la constitución de una ciudad. No toda. La otra se juega en la ilegalidad.

¿Me autorizan un edificio de 10 pisos? Pongo 2 más y después veremos. ¿Me dieron licencia para una tienda? Pongo licorera y música en la calle; que después me reclamen. ¿Restaurante? Con cuatro mesas me apropio de los andenes; ¿alguien protestará?

En los POT se juega la economía política de una ciudad, quienes serán ricos en los próximos 20 años y quienes verán desvalorizado su patrimonio para siempre.

Buena parte de los problemas de convivencia y de seguridad de una urbe se define en la forma como se ordena el territorio, como se estipulan las actividades sociales y económicas en las zonas de la ciudad.

Después de que usted ponga cierto tipo de negocios en un barrio, no habrá policía que valga para controlar el narcomenudeo o las riñas de fin de semana.

Pocas cosas afectan tanto la vida cotidiana de un ciudadano como un POT, pocas le son tan ajenas.

La calle y descarga de: The city at eye level.

DSC00565

La calle es el lugar privilegiado de la vida colectiva; para el habitante  es la continuidad del espacio doméstico, en ésta la gente se encuentra y se agrupa. Ésta es el espacio público por excelencia, y para que  funcione correctamente depende del ancho de la vereda, las actividades frentistas, flujos y la densidad habitacional del área.

La calle está compuesta por:

  • La calzada 
  • La vereda.
  • La esquina.
  • Las fachadas.

En una visión peatonal se pueden diferenciar tres niveles perceptivos:

  • El inferior o primer nivel torna la altura de las plantas bajas. Es el nivel funcional, el de las actividades relacionadas con la vereda.
  • El segundo es solo de carácter perceptivo, e incluye el anterior. Corresponde a la altura abarcada por el ángulo visual del peatón cuando camina mirando al frente. Este nivel, que coincide con el que se suele denominar ‘nivel de basamento’, está limitado por el techo virtual de las copas de los árboles y por la sucesión de letreros comerciales. La altura del basamento se corresponde, para calles de ancho normal, con la de un edificio de 2 ó 3 plantas.
  • El tercer nivel se sitúa por encima del basamento y corresponde al fuste de las torres o a los pisos altos de los edificios. El 1er. y 2do. nivel, los del espacio habitable, deben ser preservados cuidadosamente. La eliminación de los basamentos en los edificios en torre es negativo. Al romperse la continuidad de las fachadas se des – contiene el espacio peatonal, se canalizan vientos turbulentos, y la vida en la calle se torna inhóspita.

El primer nivel o los  zócalos son muy importantes, ya que son el motor de la economía urbana. Un zócalo puede cubrir el 10% de la construcción, pero determina el 90% de la experiencia de ésta.

Debido a la importancia que tiene la calle les dejo el link de descarga de ‘The city at eye level’, el cual es un libro que muestra como funciona un buen basamento para lograr así una mejor calle. Además contiene ejemplos concretos de diseño, uso, relación, flujos peatonales.  El libro es una colección de historias de más de 25 expertos de todo el mundo: un producto colectivo con las lecciones de los planificadores,  propietarios, administradores y diseñadores.  Se concluye con lecciones prácticas para el lector poner en práctica en sus propias ciudades.

Enlace para la descarga del libro:  The city at eye level 

Por capítulos:

Preface & Introduction

The Planned & the Organic City

Case Studies 1 Area Development

Public Realm & the User

Property & Development

Case Studies 2 City Streets

Ownership & Management

Revitalizing & Renewal

Case Studies 3 Regeneration

Conclusions & Lessons

Appendix